¿Cómo degustar Aceite de Oliva?

Si has viajado al extranjero, seguro que lo habrás echado en falta a la hora de comer. El aceite de oliva está tan extendido en nuestra gastronomía que ya forma parte de nuestra cultura. Está presente la mayoría de nuestros platos y se utiliza para condimentar, potenciar el sabor y ligar los ingredientes de nuestras recetas.

Condimentar platos con aceite

Según la procedencia de la aceituna y su procesado, el sabor final del aceite varia. Aunque quizás en casa sólo utilicemos una única variedad, aprender a jugar con el sabor del aceite puede potenciar enormemente el sabor de nuestras recetas. ¿Sabrías qué variedad es mejor para complementar tus platos?

Cómo degustar aceite de oliva

El aceite no tiene nada que ver con el vino por lo que hacer una degustación de aceite utilizando los mismos parámetros, es un error fatal. En el caso del aceite, los criterios que se suelen medir son el color, el olor, la untuosidad, el aspecto y el sabor final en boca.

El color

El color del aceite no tiene nada que ver con la calidad. Muchas veces, los matices de color revelan otros aspectos como la procedencia de la aceituna o el proceso de elaboración del aceite. Los catadores profesionales utilizan copas de vidrio azul para evitar ser sugestionados por el tipo de aceituna con el que se ha procesado el aceite. Para desgutaciones de consumidor, puede ser interesante apreciar el color del líquido.

El aroma

El olor del aceite revela los matices de la cosecha. Si se ha producido en un territorio más agreste -como los olivares del Empordà- los aromas serán más intensos y fuertes. Para percibir la fragancia del aceite, se tiene que calentar con las manos la copa durante unos segundos y, luego, llevarse el vaso a la nariz. Te sorprenderá ver cómo reconoces otros olores de campo como la alcachofa, frutos secos, hierbas aromáticas…

el olor del aceite de oliva

El sabor

En cuanto al gusto, es donde se percibe mejor la calidad y sabor de un aceite. Hay que sorber una pequeña cantidad de líquido y esparcirlo por toda la cavidad de la boca. Las papilas gustativas que revelan los matices del aceite están en la extremidad de la lengua por lo que es bueno acabar el enjuague en esa parte.

Los matices del aceite de oliva

En cualquier tipo de aceite se repiten, en mayor o menor medida unos matices que marcan la personalidad del producto y nos indican si se trata de un aceite de calidad:

  • Afrutado: La pregunta a responder es: ¿Cuánto te recuerda al fruto de la aceituna? Si consigues percibir la aceituna de la cuál procede el aceite es una buena señal.
  • Amargo: En el momento en el que se enjuaga el aceite por toda la lengua, se perciben las notas de amargor. Un aceite con un punto amargo es siempre positivo. La oliva es un producto que, si se consume directamente, siempre tiene un regusto final amargo por lo que si el aceite conserva esa propiedad es señal inequívoca de que se ha cuidado todas las etapas de elaboración del aceite.
  • Picante: Esta cualidad se percibe en la parte posterior de la lengua. Esta característica es la que aporta personalidad e intensidad al aceite.

¿Cómo son los aceites Olirium?

Todos los aceites que se producen en la finca Olirium tienen el sello único de la DO Empordà. Son aceites de gran intensidad en los que podrás percibir los aromas de la Costa Brava y los sabores picantes e intensos. Los aceites que se producen en la finca Olirium proceden de dos variedades de aceituna: Arbequina y Argudell.

En el caso del aceite procedente de la Arbequina, es un aceite poco equilibrado. Por lo general, su sabor es más amargo que picante. Pero, al tratarse de una oliva producida en el Empordà, su sabor se vuelve más picante de lo normal. En cuanto al olor, conserva los aromas afrutados de campo en los que la almendra tiene un especial protagonismo. Ideal para condimentar ensaladas o para degustar en crudo con un poco de pan.

El Empordà

El Argudell, por su parte, tiene un color verdoso muy característico y fácil de reconocer. Sus aromas tienen muy presente los matices y geografía del Empordà ya que se revelan olores más salvajes de la encina y del romero. Es amargo y picante por lo que se convierte una delicatesen si se combina con pan o si se degusta en crudo. Es ideal para guisos y también para cremas y caldos. Es también muy agradecido si se cocina a gran temperatura y se utiliza para fritos.

 

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